Uff hace siglos que no escribo nada en este hilo, pero igual es buen momento para repartir algo de energía e ilusión que alivie el desgaste de este duro camino…
Allá por el mes de Junio empecé mi primera rotación en el equipos de salud mental (aquí la rotación por equipos de salud mental se divide en tres etapas de cuatro meses). Empiezo en el Clínico con un psicólogo de orientación cognitivo-conductual. Después de asistir a un curso de Urgencias al que van todos los R1 del hospital, que la primera rotación fuera en el mismo hospital me vino muy bien para seguir conociendo a la gente, y esto cuando llegas a una nueva ciudad ayuda mucho a que no se te caiga la casa encima y todo tenga un sabor más dulce. En cuanto a la rotación, pronto me adapté al ritmo y la forma de trabajar del primer profesional del que me tocaba aprender y poco a poco fui encontrando mi espacio, cierto es que él me lo puso muy fácil desde el principio y es de agradecer. La responsabilidad la fui asumiendo a mi ritmo y paso a paso recorrí el camino que va desde la observación pura a tener algún paciente para mi(que momento mi primer paciente...si la residencia fuera una suma de sensaciones y emociones seguro que esta sería de las más intensas, y eso que quedan muchas por llegar), pasando, claro está, por las primeras intervenciones, las primeras entrevistas, los primeros diagnósticos…uff la novedad, siempre fresca y sabrosa…Los Jueves es nuestro día de docencia donde se presentan casos clínicos, tenemos seminarios, talleres…de momento aquí es bastante biologicista ya que se hace en conjunto con los MIRES de psiquiatría(y sólo estamos dos PIRES), pero seguro que poco a poco y año a año esta tendencia se irá compensando y enriqueciendo. A parte del día a día, fui haciendo cursos y algún congreso, unos más interesantes que otros, pero todos suman en un aspecto u otro. Como el estudio nunca se acaba(aunque este es cualitativamente diferente) y sigue siendo parte del trabajo en estos meses me acerqué sobre todo a la ACT, a las técnicas de entrevista clínica y a mejorar mi pobre y olvidado Inglés.
Y así con la premura que caracteriza al paso del tiempo en los buenos momentos pasaban 4 meses y con ellos la primera etapa de mi primera rotación…
En Octubre comienzo la segunda etapa de mi primera rotación en la que aún sigo inmerso. Me voy a uno de los centros de salud de la ciudad y estoy con una psicólogo de orientación dinámica. Tengo que decir que en un principio tenía mis reservas que imagino estarían inspiradas en ese natural miedo a lo desconocido. Pero las primeras dosis fueron suficientes para comprobar que la psicología profunda tiene un aroma muy embriagador para mí. Con esta psicóloga veo pacientes con los que prácticamente solo observo, otros los veo unas veces con ella y otras solo y otros los veo solo y ella supervisa. También hablamos(bueno yo más bien escucho) largo y tendido sobre los pacientes, técnicas, estructuras de personalidad…se puede decir que los mejores seminarios los estoy teniendo aquí. Y antes de que me vaya tendré que exponerle lo que he descubierto y aprendido de cada paciente y de estos 4 meses en general. Cuando le pedí que me recomendara alguna lectura me dijo: “Los pacientes que vamos a ver no vienen en ningún manual, estúdialos a ellos”, me gusta este método de aprender. Es difícil cambiar el chip y sumergirte en este nuevo mundo(para mi), pero una vez empiezas a escarbar …
Por estas fechas ya habíamos presentado nuestro proyecto de atención continuada(prácticamente el mismo que el año anterior había sido ignorado) y a mediados de Octubre es aprobado por comisión de docencia y la gerencia del hospital instando a nuestra tutora y al jefe del servicio a que lo “echen a andar”. El proyecto incluía una guardia de acompañamiento al mes lo que creo ciertas resistencias en un sector de los psiquiatras. El proyecto se para dos meses pero tras una serie de reuniones y alguna subida de tono, en Enero comenzaremos con la AC que incluyen guardias para los PIR. Una de las cosas que más me atraía de esta plaza es que al ser el segundo PIR el camino aún está por hacer y me parece muy interesante y bonito tener la posibilidad de abrir camino además de recorrerlo. Sé que esto aumenta su dificultad y que traerá más de un dolor de cabeza, pero para eso ya nos hemos vacunado bien, yo por lo menos.
En esta rotación empiezo a participar en una investigación(aunque de momento he hecho poco) y estamos iniciando el proyecto de otra. He podido publicar, junto algunos compañeros, mi primer Póster e iniciar el proceso de unos cuantos y en Febrero me tocará mi primera sesión clínica. El trabajo copa cada vez más horas, pero como dicen por ahí “Sarna con gusto, no pica”
En general, la ilusión sigue intacta, me levanto casi todos los días con la emoción de aprender algo nuevo y me acuesto con la satisfacción de haberlo hecho. No todo es un camino de rosas y todos sabemos bien que los sueños son una cosa y la realidad otra, pero esta realidad me gusta con lo bueno y con lo malo y seguiré exprimiéndola hasta la última gota. Sin ninguna duda la lucha está mereciendo la pena y aunque hoy sea el día de los inocentes, no es para nada inocente creer que en poco más de un mes lo podeis conseguir aquellos que lo habéis luchado, 141 lo conseguirán y tu puedes ser uno de ellos, sólo queda el último empujón, ánimo compañeros que se puede
