Atenea84 escribió:Mucha gente cree que simplemente defiende lo que de verdad cree justo, no porque le beneficie, pero aunque sea inconscientemente (y repito a la mayoría, sé que no a todos) nos influye lo que nos conviene personalmente, porque si no, las opiniones serían totalmente independientes del expediente que uno tenga
Yo pienso que eso que has observado se debe a que cuando se discute sobre este tema se tiende a valorar si es justo o no en la medida en que cada cual cree merecer o no el "premio" o "castigo" que en cada caso supone el expediente que se tiene en vez de valorar lo adecuado de la regla de la que emanan esos premios/castigos ulteriores.
Primero habría que operacionalizar la regla. Habría que plantearse qué mide el expediente y si es una medida fiable y válida de eso que pretende medir. Y después (o antes, en mi opinión) habría que pensar si es lícito comparar medidas obtenidas en circunstancias diferentes. Para mí esto último sería como negar la mayor y ahí terminaría el debate

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Pero, en realidad, parece que se parte de la premisa de que el expediente mide o pretende medir el "esfuerzo"; a continuación se pasa a valorar si cada expediente particular
hace justicia al esfuerzo invertido por su poseedor y dependiendo de esto se opina si es justo que cuente o no. Si discutimos lo justo de la medida en esos términos lo más probable es que las diferentes opiniones reflejen "conveniencia" (y no me refiero a la connotación egoísta de la conveniencia).
En mi opinión, ni el expediente ni el examen PIR miden de forma adecuada el esfuerzo ni los conocimientos. Ambos son, en última instancia, un cómputo de "preguntas acertadas", por lo que considero que para que ese proceso de selección basado en el cómputo de preguntas acertadas fuese justo (justicia abstracta), las preguntas en las que se basase tendrían que ser al menos iguales para todos. Esto es lo que ocurre en el examen PIR. Durante la carrera, como no es posible homogeneizar la prueba de base (no puede haber preguntas iguales para todos) habría que buscar la homogeneización en las puntuaciones obtenidas haciéndolas comparables mediante centiles, por ejemplo (a "rendimientos" iguales, puntuaciones iguales). Mientras esto no sea posible, las notas de la carrera no deberían contar.
Y con el permiso de Asakamaya, reproduzco una frase suya que me encantó, por lo sencilla y definitiva:
"Lo que no es igual no es igual en ningún sentido". Pienso que discutir la justicia de algo que nace de la injusticia, es inútil.