No sé de donde eres, pero por mi propia experiencia, tienes que hacerte tú con los niños previamente a un diagnóstico, cuando están perdidos y nadie les hace caso. Realizas tu valoración y tu informe que se presenta en el cole y normalmente suelen aceptarlo o tratan de corroborarlo ellos paralelamente. Esto suele ser más efectivo que que el papa/mamá de turno vaya a decirles a los profes y orientadores que su niñ@ tiene algo que no sabe qué es lo que es...
Sobre que te dejen o no hablar con docentes depende del centro y de los mismos docentes. No me he encontrado aún con ninguno que me haya dicho que no le está permitido hablar de un alumno porque trabajo en la privada, y menos teniendo permiso y deseos de que eso ocurra por parte de los padres, que son sus tutores. Me suena a excusa. Lo que sí solemos hacer es hablar con quien parece hacer más caso a la familia, es decir, con quien esté receptivo. No tiene sentido acosar a un tutor que no quiere saber del tema o a un orientador que quizá ni conozca al niño en cuestión. No seguimos un protocolo o jerarquía en estos casos, sobre todo por estar cansadas de perder tiempo y esfuerzos con las personas equivocadas solo porque ostentan cierto cargo en un centro.
De todas formas, y en general, no suele haber una coordinación real, a no ser que tú te amoldes a lo que ellos estén realizando. Salvo excepciones, es complicado poder pactar y que los centros sean permeables a tu opinión al respecto. Y en los casos en que lo son suele ser para ver si les haces tú el trabajo.
Conste que sí cuento con un puñado de buenos colaboradores en diferentes colegios, aunque normalmente son una especie de rebeldes al margen del funcionamiento general del centro: tutores, PTs u orientadores que si están deseando ayudar, colaborar y compartir información en beneficio de los niñ@s.
Me releo y parezco una pesimista de libro, pero es mi experiencia, y de paso puede servir para que si te pasa algo parecido no pienses que estás haciendo algo mal, las cosas son así muchas veces, supongo que a veces por dejadez, o por miedo a que se inmiscuyan en su trabajo, o intenten cambiar su modo de hacer las cosas. A veces me ha parecido que se sienten amenazados u atacados por nosotros, quizás también por experiencias previas con otros profesionales psicólogos/pedagogos/etc...
En fin, que no te desanimes si pasan de tí o te dan largas, inténtalo y sí no es posible reunirse porque no existe voluntad de ello, reúne información a través de padres y del mismo niñ@.
Y a trabajar con ilusión y ganas!!!
