Os cuento:
el día D vais al ministerio bastaaaaaante antes de la hora del comienzo ://13 ://13 ://13 Desayunáis, relajáis esos nervios, charláis con los compis... y a la puerta del ministerio. No vale llegar tarde!!! (que una vez que empieza el acto, ya no dejan entrar). Os dejan pasar a todo el mogollón a la antesala. Van diciendo el número de la plaza y el nombre, y os tenéis que acercar a la mesa con el DNI, donde comprueban vuestra identidad, os dan una pegatina y una lista de plazas (aunque llevéis la vuestra, os dan otra allí), y os pasan al salón de actos (previo paso de los bolsos por el detector de metales

). Os sientan más o menos por orden. Cuando comienza el acto, lo primero que hacen es soltaros un discurso, emocionante pero muy fuera de lugar, porque la peña está con los nervios a flor de piel y repasando sus listas de plazas ://13 Llegado el momento, empiezan a llamar por orden de plazas a la mesa central, se sale de 10 en 10: primero de 1 al 10, luego del 11 al 20 etc. Las 10 personas que han llamado, salen a la mesa y forman una fila allí. Entonces el Nº 1 elige. Si alguien tiene dudas (en los 10 primeros no suele pasar, pero allá por la mitad de la lista puede haber de todo) no pasa nada, nadie mete prisa, se pueden consultar allí mismo las plazas que quedan en 2 ordenadores que están para eso. Bueno, una vez digáis vuestra plaza, el presidente de la mesa marca la plaza en el ordenador, hay que firmar el papel, dicen en voz alta: "FULANITO TAL, PLAZA HOSPITAL TAL, ¡¡¡ASIGNADA!!!" Y después ya salís por la otra puerta, a la salida de la sala os dan algunas cosas (la guía del residente, el decreto y no sé qué más)... y se acabó! A la calle a esperar a los compis ://13