Ahora bien, cuando hablo sobre todo de la importancia del factor suerte lo hago siempre refiriéndome a aquellos casos en los que hay veteranía y muchas estrategias empleadas. No es lo mismo llevar 2 o 3 convocatorias que llevar 6. A la 6ª vez, cuando has intentado muchas cosas, ver que no has aprobado te puede sacar de quicio. Y más cuando lees lo que han hecho otros que tú también has hecho y a ti no te ha servido igual.
Al mismo tiempo nos fijamos en lo que supone añadir tareas nuevas, más trabajo, cosas distintas. Pero también podríamos leer el caso de aquel que en una sola convocatoria y habiendo estudiado 4 meses ha hecho además un examen muy bueno. Podríamos sacar la conclusión entonces de que lo que hace falta es estudiar 4 meses y no el año entero.
No estoy en absoluto negando que haya una causalidad, desde luego que la hay. Porque para sacar plaza lo que hay que hacer es estudiar como cosacos y emplear todos los recursos que podamos tener a nuestra disposición, y ello de una forma racional. Digo lo de "racional" porque podríamos teorizar que cuantos más manuales te leas, p.ej., mejor, como si añadir más información añadiera más control. Pero no siempre es así, puesto que leerse, pongamos, 4 manuales de personalidad quizá suponga una pérdida de tiempo si esa materia luego no está representada en el examen. En definitiva se trata de usar estrategias operativas, que conjuguen el tiempo de uno con lo más importante a estudiar. Aunque al mismo tiempo uno de los problemas es que "lo más importante" es algo que varía de examen a examen, puesto que un año les da por preguntar muchísimo sobre psicología de la salud, y al siguiente el tema estrella es la ansiedad infantil. E incluso la selección de contenidos en el examen tiene algo de azaroso en el efecto que a cada uno nos supone, puesto que ninguno de nosotros sabe antes de qué van a preguntar más o menos.
En esto del PIR no hay una receta. No hay una estrategia única que implique un éxito seguro. Como dice Espirales, y lo suscribo completamente, creo que algo muy importante es aceptar de entrada esa incertidumbre. Saber que de 3100 personas entran 130 (es decir, un 4'19% de posibilidades de éxito y un 95'81% de probabilidades de no-éxito -me niego a llamarlo "fracaso"-) y que esa es la realidad, pero que para estar entre las personas con plaza lo no puede faltar es el estudio y la motivación. Todo lo demás son ingredientes que van a ayudar a que la inspiración te pille trabajando, como decía Sacarina, pero tengo el convencimiento de que no son la clave última e imprescindible para sacar plaza.
Siempre repito lo mismo, pero es que para mí es mi lema: si esto es lo que quiero, tengo que intentarlo. Todas las veces que haga falta, no importa las veces que falle. Para dar una vez en el clavo, puede ser necesario dar 100 veces a la herradura. Aunque esto es verdad en el momento en que se dispone del nivel suficiente de conocimientos.
A mí particularmente me parece esto importante para los veteranos (insisto, no es una reflexión para "nuevas hornadas"), lo de aceptar que hecho todo ya dependemos de nuestra resistencia y de la suerte, porque de lo contrario ante la falta de éxito una lo que se siente es tonta de remate. Se sienta ante el ordenador y lee los mensajes de los que han hecho lo mismo que tú que sí lo han conseguido y terminas por pensar que la culpa es tuya, que es algo personal que tienes, que haces las cosas pero que tú particularmente las haces mal. Empiezas a pensar que elijes mal, que no lees bien, que eso que hiciste pensando en que te iría bien porque se lo leíste a alguien (p.ej. hacer muchos simulacros) de pronto parece que fue algo contraproducente porque te restó tiempo para otra cosa que ahora alguien menciona que sí hizo (pensamientos del tipo "claro! en vez de hacer simulacros debí hacerme un fichero de autores!", y al año siguiente "mi error fue perder el tiempo haciendo fichas y además elegir este año para dejar de fumar!"). Y así el cuento de nunca acabar.
Creo que se trata simplemente de si vemos que podemos mejorar en algo, pues se mejora. Si vemos que cierta estrategia no encaja con nuestra forma de optimizar el estudio, pues no se incorpora. Pero al mismo tiempo aceptar que no todo está en nuestras manos, y que lo que importa es al menos saber que uno puede estar orgulloso del trabajo que ha hecho porque sabe que se ha tomado la tarea en serio. Porque también hay quien se lamenta y dice haberlo hecho todo cuando en su fuero interno sabe que podría haber dado más de sí. Y si después de todo eso, no se consigue plaza no achacarlo a fallos personales sino a la realidad del sistema en sí, que es el que es.
Vaya rollos que meto... perdonadme... Es que la indefensión de los veteranos es algo que me llega al alma
P.D.: Iván, en tu caso, 4 preguntas más bien y te habrías colado en la última plaza.
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