Joder, me siento identificada con muchas cosas de las que decís.
En primer lugar, es verdad que ha sido por fin un examen clínico, pero como dice Onditas realmente no ha sido un examen variado. Fácilmente podemos reducir el examen a 3 temas: TDAH, TOC y trastornos psicosomáticos. Y mira que hay variedad de trastornos. Esquizofrenia, depresión y bipolar han tenido acto de presencia, pero nada más, y ya me diréis si no son importantes también en la clínica. A mí la verdad que un examen tan monotemático tampoco me parece que sea de lo más "justo", por decirlo de alguna manera.
Por otra parte, lo del libro de Marino Pérez que dice PinkPanther es verdadero al 100%. Se han cebado a preguntar de este libro, y ahora iremos como locos el año que viene a estudiarlo y entonces no preguntarán nada o poco. Hace 2 años fue con el Muchinsky, todos a hincar codos y luego para nada. Esto es así año tras año, lo que te crea es una indefensión aprendida de dos pares de cojones. Porque al final ya no sabes ni qué mirar. Según vas mirando libros, te preguntan entonces de otro.
Otra cosa que me ha dejado K.O. es que voy a sacar una nota muy parecida (incluso quizá más alta) que el año pasado que iba preparadísima. Y este año lo justo repasé superficialmente la materia. Lo que me lleva a pensar que aunque hubiese estudiado hasta la hartura el material que tengo tampoco habría servido de nada. Las preguntas básicas se responden "solas", y las raras, como no sé de dónde salen, da igual si he estudiado mucho o poco. Al final el rendimiento que les saco siempre es el mismo: aplico una lógica y a veces acierto y a veces no
No sé Sole si tú tendrás la misma sensación que yo. Pero a partir de ahora me pienso dedicar a repasar muy por encima y si puedo leeré cosas extra, esperando que un año la luz divina me ilumine y dé por casualidad con los libros clave para esa convocatoria, o el azar me favorezca como cosa extraordinaria. Y mientras tanto xino-xano como una hormiguita con el docto.
En general es un examen fácil porque había muchas preguntas facilísimas para todos (fijaos en cuantas hemos coincidido!) y al final va a discriminar ese puñado de preguntas que o bien se saben por el libro de Marino, o bien porque el azar ayuda a rascar más puntos que los compañeros. Y sumado a un buen expediente, pues ya está.
Con el mini-expediente mío, y vistos los dos últimos exámenes, me parece imposible sacar notaza sin confiar en el azar...