Vergel escribió:La magia de lo prohibido se perdería al "faltar el respeto" los límites autoimpuestos, se desvanecería (no lo veo como una necesidad sexual, sino más bien amistosa o afectiva)
Yo no sé si es necesidad sexual o afectiva. Desde luego que si es afectiva entonces tal y como están las cosas quizá no vayan a más. Pero si estamos hablando de amor intenso, yo no sé cómo lo siente el resto de la gente, pero por lo general yo creo que va unido a un deseo de fusionarse con el otro en todos los planos, incluyendo el físico. Me temo que ahora mismo estoy pensando en términos soeces, y permitidme la licencia de expresarme así pero es que siempre me ha parecido una expresión bastante gráfica, y es que cuando una quiere mucho a alguien (en el sentido de amor pasional, no de afecto) casi siempre "le pica el chichi"

Por otra parte no hay nada más "prohibido" que tener un contacto sexual con otra persona ajena al propio matrimonio, por lo tanto si hablamos de la magia de lo prohibido, o de la intensidad de una pasión oculta, no creo que traspasar los límites autoimpuestos hagan perder la magia, más bien al contrario, pueden incrementarla. No digo que sea así en el caso de Begoña, sólo que en muchos casos la infidelidad puede resultar altamente estimulante, porque si no lo fuera, habría menos casos.
Tampoco creo que os vayais a vivir juntos y tal, como nueva pareja (cortar dos matrimonios igual os da hasta pereza) (...) Respecto a lo que dijiste, Asaka, de que es imposible llevar dos relaciones a la vez, yo conozco decenas de casos de personas que han estado con su amante 30 años, alternándolos con la convivencia con su mujer. Confirmado. SE PUEDE.
Relaciono estas dos cosas para responderte con una sola idea

Yo personalmente no conozco ningún caso de doble relación mantenida en el tiempo (sí ocasional), y la única que recuerdo era un caso histórico de dos escritores famosos que casi pertenece más a los mitos de la literatura. Bueno, miento! Y luego está la historia del Príncipe Carlos y la Camila, que ahí los tienes

Pero no te miento cuando te digo que no conozco a nadie en esa situación, y sin embargo sí que conozco múltiples casos que han abandonado relaciones de muuuuchos años para iniciar una nueva relación en abierto (porque a escondidas ya la tenía) con otra persona, anulando bodas que ya estaban concertadas, dejando pisos a medio pagar, etc etc. Aunque coincido contigo que es más difícil romper dos matrimonios que uno solo, pero de todo ocurre en este mundo.
Por otra parte, tampoco es que yo diga de forma absoluta que no se pueda mantener una doble relación, pero exceptuando casos excepcionales, dudo mucho que en 30 años el marido o la mujer no se haya enterado ni sospechado lo que está ocurriendo. Así que me da por pensar que esos casos de tanta duración se dan porque el marido o la mujer aceptan tácitamente el hecho, porque no les importe, porque ellos hagan lo mismo, porque les resulte más cómodo, por los hijos o a saber por qué.
Pero en el momento en que a la pareja estable le importe o no tenga disposición o motivos para soportarlo, el problema está servido.
Asaka, yo creo que SIEMPRE tomamos decisiones, aunque ni nos demos cuenta No creo que Begoña se esté dejando llevar por un hechizo, embrujo, o por la lluvia otoñal
Tampoco hablo yo de dejarse llevar por conceptos metafísicos

Sólo hacía alusión a sus propias palabras acerca de que "no quiere pensar". No querer pensar también es una decisión, y como también he dicho en algún sitio de mi tostón de mensaje

al final no tomar decisiones también es una forma de tomarlas, porque al fin y al cabo uno sabe que tomar un camino implica terminar llegando a algún lado.
Otra cosa es que las decisiones de una persona nos parezcan más alocadas a nuestros valores monogámicos.
Horror! En la vida me atrevería a calificar de "alocada" a la decisión que tome Begoña. No dudo que pueda estar muy influida por mis valores monogámicos, que al fin y al cabo es verdad que los tengo y me resulta muy difícil desvestirme de ellos. Pero te aseguro que intento no dejarme influir demasiado por ideas preconcebidas (aunque seguramente no lo consiga ni la mitad de las veces). En cualquier caso, en ningún momento he entrado a valorar que me parezca mal llevar una doble relación, sino que lo que he dicho es que bajo mi experiencia (o la observada en los demás) las dobles relaciones no creo que se mantengan en el tiempo. No porque estén "mal", sino porque como dice Docsil al fin y al cabo sí es verdad que vivimos en una sociedad monogámica, y los propios miedos de Begoña confirman que ella también ha asimilado este "valor", y habitualmente también forma parte de las personas que nos rodean. De manera que sí el marido es monogámico, el compañero es monogámico, la mujer del compañero es monogámica y finalmente Begoña también, dudo mucho que esa situación de doble relación pueda durar 30 años

Otra cosa muy diferente te diría si estuviéramos efectivamente en Guinea Bissau o en otro lugar donde la poligamia está bien vista y a la orden del día, pero la cuestión es que no estamos allí y aquí hay presiones sociales hacia otras direcciones.
Me parece que hablar de que "pasará lo inevitable" es escurrir el bulto;
Glups, si yo he dicho esa frase ahora mismo reviso mis mensajes y me fustigo en casa un rato. No me suele gustar ese tipo de expresiones tan deterministas, y si yo he dicho eso pues también me lo discuto a mí misma
Lo que para uno parece jugar con fuego, para el protagonista puede ser lo más bonito que ha tenido en mucho tiempo.
A mí sólo me parece "jugar con fuego" si hablamos de que el objetivo final que se desea es no quemarse. Entonces podemos hablar de peligro, comportamientos no adecuados, etc. Pero si se quiere entrar en la relación, cosa que yo no censuro para nada, estoy de acuerdo en que puede ser algo precioso.
Aunque entiendo que lo que dices es del disfrute único del hecho de jugar con fuego sin quemarse. Supongo que tiene su gracia, sí, pero sin duda tiene sus riesgos, y eso sí que es difícil de negar.