Ostras es muy curioso q casi todos hemos jugado a los detectives o a los
druidas jajaja (en el campo nosotros haciamos en un bebedero para el ganado o yo que sé q era jaja nuestras mezclas de frutos, plantas, etc.) En mi infancia el jefe de ceremonias era mi hermano mayor, que ejercía de Asaka

se inventaba todas las aventuras raras, hacía guiones de teatro para representárselo a los mayores, hacíamos cabañas... Además el tio ya siendo enano sabía de mitología céltica, íbera, etc. y no veas las que montaba.
Y detectives yo es que creo que es la profesión más parecida a la psicología... A partir de simplicidades y evidencias (que nadie atiende, justo por lo simples que son) sacas el hilo conductor al meollo de la cuestión..... Ves pistas, observas, deduces, te pones en el lugar de la otra persona. Y es una forma de acercarte a la vida de las personas (pero no como un paparazzi cotilleando, sino que son sobre cosas importantes de las personas) En definitiva, solucionar los misterios, ver la claridad tras lo oscuro jajaja
Redonda como admiro a los manitas!!! Mi padre nunca me enseñó nada (bueno, tampoco es que sepa él mucho); y ahora soy bastante patoso, aunque bueno, algunas veces me sorprendo de cosas que he sido capaz (con muuuucha paciencia claro jajaja)
Lo de arqueólogo nunca me tiró, porque Indiana Jones me gustaba mucho, pero mi padre es arqueólogo, y a mi todo eso me sonaba a ver pesados museos tol día desde pequeño (aún recuerdo las colas para ver al David de Miguel Angel, en Florencia, cuando tenía 10 años... Y mi padre se enfadómucho conmigo, porque quería echarle una foto a algo y yo estaba ya cansado... Y cuando entramos dije "Este es el dichoso Davicín???"

A mi padre no se le olvidará nunca esa frase; aunque luego más tranquilo es cierto que me gustó...) Me lo he pasado muy bien descubriendo ruinas por el campo, eso sí, pero vamos, que en seguida vi que de Indiana Jones nada, que al final era algo más parecido a ser bibliotecario

"Consideren a la persona en la forma en que mirarían una puesta de sol o una montaña. Acéptenla. Nunca dirían:`esa puesta de sol debería ser más púrpura´o`esa montaña más escarpada'. Se limitarían a contemplar maravillados. Mirenla así"(Zinker)