Hace ahora un año que deje de estudiar el PIR y comencé a hacer un Máster en clínica infantil.
A principios de este año comencé a asistir como paciente a un taller de Danzaterapia, Arteterapia y Musicoterapia. Antes de apuntarme tenía muchos prejucios y pensaba tomármelo como un espacio más lúdico que terapéutico (ahora sé que pueden ir unidos). Realmente se hace un trabajo personal profundo, los cambios no son superficiales sino que de verdad empiezas a vivir cualitativamente diferente. Aprendes a dejar un poco de lado el pensamiento que a veces nos controla y permitirte sentir, contactar con lo que realmente sientes.
Creo firmemente que un buen terapeuta siempre debería recibir terapia antes de poder ejercerla. Y que el autoconocimiento y el crecimiento personal debería ser un derecho y una obligación (sobre todo en nuestra profesión).
Se cuan duro puede llegar a ser el camino PIR y que nunca puedes dejar de cuidarte para no decaer. El PIR pone a prueba tu autoestima, tus amistades, tu voluntad...muy a menudo tu vida se reduce al estudio-comer-dormir y eso a largo plazo disminuye el rendimiento.
Creo que querer implica aceptación y atención, a tí mismo y a los demás. Y ese es mi consejo, quierete y préstate la atención que necesitas.
Yo continúo acudiendo a un centro en Grácia, Barcelona. Si os interesa más información sobre éste podéis poneros en contacto conmigo mediante correo: alidejere@hotmail.com. Si no es tu estilo, busca tu espacio!
Para todo lo que no tenga que ver con los demás subforos: saludos, preguntas sobre el funcionamiento del foro, presentarte a los demás usuarios, y cualquier cosa que quieras hablar
