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Es la 3. La intensidad de la luz en la fototerapia deberá estar siempre por debajo de los 8500 lux.
Vallejo Ruiloba, página 552 (2015)
La
fototerapia, o tratamiento con luz artificial, se ha utilizado en el tratamiento de diferentes trastornos médicos como la psoriasis o la hiperbilirrubinemia del recién nacido. En psiquiatría, el primer estudio sistemático se realizó hace dos décadas en pacientes depresivos con trastorno afectivo estacional (TAE). En la actualidad, la principal indicación de la fototerapia es el TAE; en otras formas de depresión los resultados son menos consistentes.
La forma de fototerapia más utilizada se conoce como terapia de luz brillante. Se administra mediante una caja de luz que contiene tubos fluorescentes que pueden proporcionar espectro completo o luz blanca.
Se desconoce el mecanismo de acción de este tratamiento, aunque se ha sugerido que su efecto puede estar relacionado con la regulación de los ritmos circadianos y los cambios en la secreción de melatonina o monoaminas biógenas.
La intensidad mínima de luz artificial que parece ser necesaria para lograr un efecto antidepresivo en el TAE
es de 2.500 lux durante 2 h o, alternativamente, una exposición a una luz más brillante de 10.000 lux durante 30 min. No existen contraindicaciones absolutas, la luz brillante parece ser segura y
los efectos secundarios son leves (cefalea, irritación ocular);
para ello es importante que la luz no contenga demasiada energía de espectro ultravioleta.
En el tratamiento del TAE se ha demostrado que
la fototerapia es más eficaz cuando se administra por la mañana.
En estos pacientes
la hipersomnia, la avidez por hidratos de carbono y la anergia vespertina son predictores clínicos de buena respuesta. Para la depresión no estacional se ha utilizado la luz matutina y vespertina, pero no hay acuerdo sobre cuál es el momento óptimo para administrar la fototerapia.
Algunos estudios sugieren un efecto beneficioso aunque modesto, especialmente cuando se administra durante la primera semana de tratamiento, por la mañana y como tratamiento complementario en los pacientes sensibles al tratamiento de privación del sueño.
También la administración combinada con fármacos puede incrementar su efectividad. Para los pacientes con trastorno bipolar, la fototerapia se administra con más seguridad junto con estabilizadores del estado de ánimo debido al riesgo de viraje a manía.
En relación al tratamiento del trastorno afectivo estacional (TAE), señale la opción FALSA:
1. La fototerapia es más eficaz si es administrada por la mañana.
2. La hipersomnia y la avidez por hidratos de carbono son predictores de buena respuesta a la fototerapia.
3. La intensidad de la luz en la fototerapia deberá estar siempre por debajo de los 8500 lux
FALSA.
4. Es importante que la luz contenga poca energía del espectro ultravioleta para minimizar los efectos secundarios de la fototerapia.