La verdad es que a mí siempre me ha dado rabia cuando oía la típica frase de que "
los que hacen Psicología la escogen porque quieren ayudarse a sí mismos", lo que implica que todos tendríamos algún problema... y supongo que me da rabia en plan negación, pero quizá hay algo de verdad en eso. ¿Qué es lo que nos hace sensibles al malestar humano y que deseemos ayudar? Quizá sí sea el haber sufrido algo en las propias carnes o en personas muy cercanas...
Yo por mi parte tuve una última etapa en la escuela (EGB en aquellos tiempos) un poco difícil, vamos, la típica historia del patito feo, y yo creo que eso me marcó bastante para al final escoger nuestra carrera, por ser consciente de primera mano de lo que acarrea desarrollar una autoestima débil y lo que implica para el bienestar emocional de uno mismo. Además tengo que reconocer que la carrera me ayudó a reflexionar mucho sobre todas estas cosas, las cogniciones que uno mismo forma, la influencia de lo emocional sobre la conducta, la importancia de valorarse uno mismo más allá de todo lo que se oye fuera... en fin, que al final resulta que sí se puede decir que me ayudé mucho a mí misma ://13 y que la maldita frase del principio en mi caso va a ser verdad (con la rabia que me da reconocerlo, en serio, grrrrrrrrr

).
Actualmente lo que he detectado en mí es un poco de tendencias fóbicas, concretamente con los medios de transporte. Antes no me planteaba nada, pero desde que tuve un mini-susto sin importancia en un avión (nada, pasar por una tormenta, sólo que nunca había notado esas sensaciones) y algunas historias con el coche, ambos medios me provocan algo de miedo.
El coche en particular tiene su historia: mi capacidad espacial siempre ha sido un poco pésima, de toda la vida que yo recuerde, además! Ni se me quedan los caminos para ir a los sitios, lo de derecha e izquierda siempre tengo que pensarlo, a nivel de movimientos en el espacio (saltar al potro, p.ej.) también se me ha dado siempre fatal... Yo achaco a eso mis dificultades al volante. Para sacarme el carnet con la teoría no tuve ningún problema, pero para la práctica tuve que ir 9 o 10 veces a examen, pagando todas las prácticas correspondientes obligatorias entre examen y examen, o sea, que me costó UN OJO DE LA CARA. A partir de la 5ª vez, cada ocasión que subía a examen tenía una presión tremenda por aprobar, no hacía más que pensar en el fracaso de seguir subiendo a examen, el dinero que estaba costando, mi madre que en casa me comía la olla permanentemente con eso... LLegó un punto que en uno de los exámenes tuve tanta ansiedad que ante una situación tontísima (adelantar a un coche que estaba parado en doble fila) no supe qué hacer y me quedé bloqueada, allí quieta detrás del coche sin hacer nada. Evidentemente fue un suspenso directo también aquella vez. Me conciencié a mí misma de que eso no podía volver a pasarme, que ya estaba suspendiendo por el miedo condicionado a suspender y el estrés que me generaba, y fue entonces cuando aprobé por fin.
No obstante, aunque sé conducir de sobras, el miedo condicionado sigue ahí en cierta medida, y conduzco muy tensa y las situaciones difíciles al volante hacen que se me desboque el corazón. Y claro, me doy cuenta que si eso me pasa p.ej. por la autopista yendo a mucha velocidad algo así me puede costar la salud... o algo más. Así que cojo el coche pero para los trayectos por ciudad, y porque conozco bien mi área metropolitana. Pero para carretera evito conducir completamente, porque me pongo nerviosísima. Como de momento no me ha hecho falta hacer largos viajes y además puedo tirar de novio, pues no pasa nada, pero sé que el día que esto sea un problema de verdad, tendré que hacer algo para solucionarlo. Alguna exposición gradual, con prácticas pagadas para ir acompañada las primeras veces o algo.

Mientras tanto voy tirando, y cogiendo un poco más de confianza cada vez que hago un recorrido nuevo.