Esebe: un SI rotundo. Que la redacción la realizara un abogado nos ayudaría muchismo.
Yo de momento he hecho "un esbozo" de carta. Quizá es una frikada (seguramente, porque no tengo ni idea de como dirigirme al Ministerio y porque estoy muy cabreada) pero yo la cuelgo para que o me la denegueis

y hagamos otra, o para que la corrigamos entre todos y partamos de algo.. Me he basado en las sabias palabras que
Pegamentoymedio ponia mas arriba.
Ahi va,
A la atención del Ministerio de Sanidad y Consumo.
Estimados señores:
Tras el último examen para el acceso a la formación a
Psicólogo Interno Residente, realizado el 19 de Enero de 2008, se percibe un amplio descontento general entre los psicólogos que optábamos a una de las plazas ofertadas por su Ministerio.
El tema de las plazas y el posible cambio de la
Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias ha sido debatido ya muchas veces -en concreto, tres durante esta legislatura-, sin obtener por parte del gobierno el cambio prometido durante la campaña electoral que precedió a las elecciones de 2004. En dicha campaña, se prometía una revisión inmediata de la
Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias en caso de ser este el Gobierno escogido por los ciudadanos. Tras cuatro años de legislatura nada de esto se ha cumplido, y muy al contrario, nos encontramos en el mismo punto de partida insatisfactorio para nuestro colectivo, sin haber observado ningún cambio. Dado las circunstancias, los psicólogos no hemos tenido más remedio que aceptar la escasez de plazas y una Ley que deja a muchos de nosotros en el más absoluto limbo profesional: estudiantes que no pueden acceder a la formación necesaria para el ejercicio de la Psicología Clínica (disciplina que han escogido y para la que se han preparado), y profesionales que tras años de experiencia se encuentran ahora con dificultades legales para seguir ejerciendo la que ha sido y es su profesión.
Aún con todo lo mencionado anteriormente, en el día de hoy ni siquiera es ésta nuestra queja y el caso que nos ocupa es otro: el último examen P.I.R.
Como deben saber, muchos de nosotros dedicamos un año completo, o incluso varios años en detrimento de otras opciones, a la preparación de esta oposición de tan difícil acceso. Para empezar, se ofertan 107 plazas para un total (según la convocatoria de 2007) de 1971 solicitudes. En segundo lugar, no disponemos de un temario cerrado sino de un número de Temas general e inespecífico que abarca todas y cada una de las materias y ramas de la Psicología General, y no únicamente de la Psicología de ámbito Clínico. Teniendo en cuenta estas condiciones, y después de todo el tiempo, dinero, y esfuerzo dedicado por la mayoría para el acceso a la formación P.I.R., no podemos más que sentir incredulidad e impotencia al encontrarnos ante un examen que reúne las siguientes características:
1. Que no se acoge a ninguna lógica en la ordenación/peso específico del temario objeto de examen, puesto que cada año la tendencia es distinta. Hemos observado convocatorias en las cuáles la Psicología Clínica apenas ha tenido cabida en el conjunto de preguntas (a pesar de ser un examen de acceso a esta especialidad), pasando por otras como ésta última, en que otras materias importantes son totalmente obviadas y el examen es (en contra de lo esperado dada la tendencia anterior) de predominio clínico. Con motivo del inestable, variable, e inespecífico criterio con el que se redacta el examen, existen personas que obtienen menos puntuación en años posteriores y con mucha más preparación y experiencia, que en convocatorias anteriores, obteniendo la impresión de que el estudio y esfuerzo dedicado no sirve para nada.
2. Que sobrepasa con creces un número aceptable de preguntas de corte “ambiguo”. Deseamos referirnos con esto a preguntas en las cuáles son plausibles dos opciones, incluso alguna más, dependiendo del Manual de la que hayan sido extraídas las preguntas, y en las que no se haya especificado dicho Manual, autor, o fuente. Como todos sabemos, la Psicología goza de una increíble riqueza y variedad de ramas, corrientes, y opiniones científicas de diferente grado de divergencia, por lo que la redacción de una pregunta en términos absolutos o sin especificar su fuente es sin ninguna duda una redacción errónea y por lo tanto inasequible. Al margen de todo esto, podrán entender o al menos deberían, que es imposible incluir en nuestra preparación todos y cada uno de los Manuales existentes sobre Psicología, desde sus inicios hasta la actualidad.
Con motivo de todo lo mencionado hasta este momento, el colectivo de Psicólogos que optamos cada año a la formación P.I.R, rogamos:
1.
CRITERIOS DE REDACCIÓN DE LAS PREGUNTAS: Que siempre que una pregunta se refiera a un estudio o conclusión general DEBA indicarse según qué autor, y fecha del estudio se ha redactado ésta, con el objetivo de que no sean incluidas preguntas poco fundamentadas, contradictorias, o ambiguas.
2. Por lo que respecta al temario, de naturaleza abierta, que se publique un criterio de inclusión (temario cerrado), o en caso contrario y dada la abundante materia, un ordenamiento de las áreas en función de su importancia o peso específico en el examen y que se
RESPETEN estas proporciones.
3. Por una cuestión de equidad, que se hagan públicos los
nombres y apellidos de las personas que forman el tribunal. Tenemos derecho a conocer qué profesionales redactan las preguntas y qué profesionales valoran la adecuación de nuestros argumentos en las impugnaciones.
4. Dado que se nos exige a la hora de la Impugnación de preguntas material bibliográfico para una adecuada fundamentación de nuestra impugnación, pedimos de manera equitativa, que aquellas preguntas “ambiguas” o que han generado polémica, sean igualmente
fundamentadas con material bibliográfico, referencias, manuales y autores por parte de la Comisión Calificadora y publicadas en algún lugar de acceso público.
Atentamente,
(Nusotros mismos

)
Tengo más moral que el alcoyano, pero solo con la moral sé ve que no te dan plaza.