Markus (1977) propone el concepto de "esquemas del self" que indica que, del mismo modo que formamos estructuras cognitivas sobre otros fenómenos, también formamos estas estructuras en la relación con el self. Respecto a estos esquemas del self podemos afirmar que:
1. Son generalizaciones cognitivas sobre nosotros mismos por lo que no están afectados por las influencias culturales.
2. Representan no solo la consideración actual de nuestro self sino nuestros "selves posibles" (como lo que creemos que llegaremos a ser o lo que nos gustaría llegar a ser).
3. Como estructuras cognitivas no están relacionadas con variables afectivas o motivacionales.
4. Afectan a la rapidez con que procesamos información relativa a nosotros mismos pero no influyen en la memoria o recuerdo de esta información.

